El ego
"Desde el punto de vista de la realidad real (la vacuidad), el ego no es tanto una enfermedad como un error de óptica." Octavio Paz
Jugando con una niña de apenas dos años descubro la verdad del planteamiento budista, no a un nivel intelectual sino práctico. Natabella no se identifica como algo separado del resto de las personas (y cosas) que la circundan. El mundo inanimado es tan animado para ella que se despide de los objetos, les habla o les canta y los contempla con el asombro y la mirada abarcadora de una totalidad que la incluye. De ahí su alegría, anterior a todo premio o placer. Freud clasificaba a los niños como perversos polimorfos... ¿huy! Cuando el concepto de "yo" psicológicamente no se ha formado aún, se puede observar la cualidad de "no self" (no sé la traducción). Me pregunto si la educación podría ayudar a mantener la formación del "yo" en su mínima potencia y acentuar el valor de la colectividad (sin erigir un monopolio sobre el individuo como hace el comunismo). Los monjes budistas logran algo por el estilo... pero en occidente nos enfocamos demasiado en la individualidad, ese "yo" único, diferente... toda la educación está orientada a la competencia y a la mediocridad. ¿Cómo será la pequeña Natabella, después de ser bombardeada por todos los ángulos? y tal vez aún sin ese bombardeo, tal vez está es una "semilla" anclada en la especie, a la cual no nos podemos substraer (como no podemos evadir la genética) al menos no sin un arduo trabajo.

Bettina dijo
Natabella comenzó a decir mio y yo y a medida que se acerca a los tres años, su ego se va definiendo. Por eso los niños de tres años son tan egoístas. Esto pasa con o sin educación.
30 Marzo 2009 | 03:13 PM